Tu exacerbado sentido de la aventura y tu escaso aseo personal te llevan a correr el riesgo supremo y le tocás la zuricata a Leandro y, como era de esperarse, no pasa naranja.
Con un gesto de Leandro, las Doce Zuricatas del Apocalipsis dejan de mirar para cualquier lado y emprenden su marcha triunfal hacia el boliche de la médium que está a dos cuadras.
Cuando llegan, hay tabla. Hay una tabla tapando un pozo donde está escondido Mauricio Macri acechando a los infractores de tránsito para cagarlos a trompadas. Como Leandro estaciona el monopatín apocalíptico en doble fila, Mauricio sale del pozo en una aparición apoteósica y se trenza en una frenética lucha a muerte contra Leandro y sus Zuricatas.
Gerardo Sofovich, out of fuckin’ nowhere, te apuesta 25 centavos y un sugus de ananá a que gana Mauricio. Gabriel Rolón, que estaba en la fila para ver a la médium, se acerca y apuesta un alfajor Jorgito mordido por él mismo a que gana Leandro. Con la gente que se reúne alrededor de los contendientes se arma una mesa de apuestas, y vos no podés dejar de entrar porque todo lo que sale entra, todo lo que cae se levanta, todo lo que se escribe se borra, y otras estupideces como estas.
Si apostás por Leandro, hacé acá tu depósito. Si no, hacelo acá. No se aceptan patacones.