Entrás a ver a la Médium. Te percatás de la rareza del lugar por la gran cantidad de objetos extraños que ves al caminar por el oscuro pasadizo que te conduce al cuarto en que la Médium atiende al público. En un frasco no ves el cerebro de Rocío Marengo, en otro lugar ves una caja con un cartelito que dice "Dignidad del ganador de Gran Hermano 2011" y tirado por ahí ves un boleto de micro de 1963 con el número 23532. Que loco, te decís mientras seguís caminando.
Cuando estás por golpear su puerta, la Médium te dice "adelante". Vos le preguntás cómo supo que estabas ahí y ella te responde que los espíritus se lo dijeron a través de la cámara de seguridad que está arriba de la puerta. "Grosa", pensás.
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Después de comerte el alfajor, ella te toma de la mano. Es linda, pensás, aunque se vea un poco como Nestor Kirchner. La prableña es de la buena o Mauricio sospechaba algo y por eso estaba acechando en la puerta. Era eso o estaba buscando dinero. Sucio, pensás. Pensás también que cambiando la puntuación de las últimas dos oraciones pueden obtenerse resultados divertidos como que Mauri estaba mugriento o cosas por el estilo. Tu cabeza va más rápido que el semi-rápido a Quilmes de la línea Roca, y empezás a notar que los espíritus se te acercan para guiarte en tu viaje. Se te acerca el espíritu de las 3/4 partes de Cerati, el espíritu de la mitad que se murió de Bret Michaels, el brazo espiritual del batero de Def Leppard, el Fantasma de la creatividad de Arjona disfrazado del fantasma de la creatividad de Andrés Calamaro y el fantasma del instinto de autopreservación de Charly García y entre todos componen la canción de viaje que dice algo así como “La, la, lalá. Hey! La, la, lalá, lalá. Hey!” que repite ad-infinitum, 3 veces.
Agobiado por el arrullo espiritual (parece que entre las ¾ partes de Cerati no estaba su creatividad), te metés en el primer cuerpo que encontrás vacío de toda alma. Abrís los ojos y te encontrás con que sos el abogado defensor de Lindsay Lohan.
Y la ves ahí. Sola. Triste. Desamparada. Soltera.
Soltera…
Vos: Sr. Juez, ¿Cuánto salía la cosa esa que esta señorita olvidó de pagar?
Sr. Juez: US$ 2500
V: (para tus adentros) Caro, pero… (al Juez): Si lo pago yo, los demandantes accederían a levantar los cargos?
Demandantes: Y, ponele.
V: Le pongo. Todo resuelto entonces?
Sr. J: Y daaale… Igual, 6 meses de trabajo comunitario cantando gratis para los niños de los países tercermundistas que tengan playas de arenas blancas y agua transparente. Su tutor será su abogado defensor (guiño, guiño).
Lindsay Lohan: (con música de campanitas de fondo) Sos mi héroe!! Te amooooo!! Vamos pa’l fondo.
V: Muejejeje!
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